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martes, julio 06, 2010

Duda existencial: ¿por qué la gente es tan ingenua?

Este fin de semana he estado en Galicia, en un viaje organizado al que fui porque mi prima me convenció. Según ella, que ya había estado antes en Barcelona en un viaje de similares características, nos lo íbamos a pasar "teta". No puedo decir que el viaje estuviera mal, sobre todo teniendo en cuenta el precio. Aunque hay cosas que a estas alturas de la vida, simplemente me dejan estupefacta. Y es que los señores que organizan estos viajes manipulan las creencias de las personas mayores y otra gente sin cultura para vender el placebo más caro del mundo.
Y es que el viaje, de precio 55 € con transporte y alojamiento en hotel de tres estrellas en régimen de pensión completa, incluía una charla (obligatoria) de información y venta (eso sí, opcional) de los productos de la empresa/empresa asociada (realmente no sé cómo va la cosa, porque la empresa se vendía como agencia de viajes). La media de edad del grupo en cuestión era de unos 55-60 años, y eso contando que sería desplazada un poco por la presencia de mi prima, su novio y yo. Y en esas condiciones nos dieron su charla promocional. Un detalle importante: antes de empezar quiso saber si había algún médico en la sala. Me pregunto si para corroborar lo que decía o para echarle a patadas inmediatamente.
El producto estrella de la compañía era un aparato de cuyo nombre no quiero acordarme, basado en una cosa llamada magnetoterapia. Según el comercial tenía la facultad para eliminar el dolor, gancho ideal teniendo en cuenta la media de edad de la gente que asistía. Aunque no sólo eso, no. También curaba el Alzheimer, las migrañas, el insomnio, eliminaba varices, aliviaba la artritis, osteoporosis... en fin, suma y sigue. Ya casi me esperaba que dijeran que también era capaz de resucitar a los muertos. Vamos, un milagro de máquina "hoygan", como diría el comercial. Porque a su labia incansable, a sus chistes fáciles y a sus miradas asesinas mal disimuladas, había que añadir sus burradas de vocabulario y gramaticales. "Con este aparato aumentará el aporte de sangre al CELEBRO..." y perlitas semejantes se escapaban de su boca. Su presentación power point no mejoraba mucho la situación. Y se las daba de ser médico, porque claro, como él bien sabe el Alzheimer está provocado por una falta de sangre al cerebro (afirmación sin ninguna base científica, por cierto). Vamos, que solo por la profesionalidad de la persona encargada de convencerte de dejarte 1.200 euros que cuesta el aparatito, por mí puede metérselo por donde le quepa.
El broche de oro lo dieron dos señoras sacadas de entre el público asistente. Durante media hora estuvieron recibiendo un tratamiento gratuito en sus partes doloridas. Cuando terminó la charla, aseguraron sentir mucho menos dolor. Magnífico. Lo que hace la sugestión.